Puerto Rico: Una guerra pacífica

Por José R. Bas
27 de abril de 2001

Desde abril de 1999, cuando murió el civil viequense David Sanes por una bomba arrojada desde un avión de la Marina de Guerra de los estados Unidos, el pueblo de Puerto Rico estalló en guerra. La reacción puertorriqueña fue la indignación, la resistencia y la desobediencia civil.

El incidente puso en evidencia la situación abusiva de que han sido objeto nuestros hermanos viequenses por los últimos 60 años. Recrudeció una lucha que libraron prácticamente solos los pescadores viequenses con el apoyo ideológico y la simpatía de diversas organizaciones de distinta naturaleza. En esta ocasión no se dejó pasar por alto el asunto.

Es historia conocida el establecimiento de los campamentos de desobediencia civil en la zona restringida de la Marina por un año. Durante ese periodo la Marina no pudo utilizar la zona como campo de tiro, según acostumbraba.

Hoy, 27 de abril de 2001, todavía Puerto Rico se encuentra batallando frente a su Goliat. La Marina se encuentra en estos momentos bombardeando Vieques a pesar de que hay desobedientes civiles dentro del campo de tiro. Todavía nos encontramos luchando en varios frentes para conseguir un objetivo inmediato muy importante para la nación puertorriqueña: la salida de la Marina de Guerra de los Estados Unidos de Vieques.

Capilla ecuménica, réplica de la
que hubo en la zona de tiro en Vieques.
Esta se encuentra en la lomita de los
vientos, frente al capitolio
Lo grande de esta guerra frente al gobierno norteamericano y su Marina es que la hemos luchado con mucho sacrificio, pero pacíficamente. Como dijimos antes, se ha luchado en muchos frentes, con diversos métodos y ciertamente el mismo objetivo inmediato en común.

Unos han optado por hacer contactos con la prensa y con otras organizaciones internacionales en busca de apoyo. Otros han hecho marchas, piquetes y huelgas de hambre. Ha habido quienes lograron atraer la atención del mundo hacia la crisis de Vieques al subir a la estatua de la libertad en Nueva York para desplegar las banderas de Vieques, la de Puerto Rico y una con la consigna "Paz para Vieques". Artistas y deportistas puertorriqueños han hecho expresiones públicas a favor de Vieques a riesgo de afectar sus carreras profesionales. Por su parte, el gobierno de la Gobernadora Sila Calderón, al tratar de enderezar la entrega traicionera de su predecesor, ha optado por enfrentar al gobierno norteamericano por la vía legal. Los más han orado al Dios Todopoderoso para que haga justicia con Puerto Rico y con Vieques. Finalmente, hay quienes obedeciendo a una visión profunda y clara del poder y las debilidades del enemigo, han optado por enfrentarlo con la desobediencia civil, entrando a los terrenos restringidos, a la misma zona de tiro.

Senador Fernando Martín
Presidente Ejecutivo del PIP
Cada cual que ha optado por contribuir a la causa viequense de esta forma, lo ha hecho desde su perspectiva ideológica. Ese es el caso del Alcalde de Vieques, Dámaso Serrano, miembro del Partido Popular que defiende el status actual de Puerto Rico. También lo es el de la Senadora Norma Burgos, Vicepresidenta del Partido Nuevo Progresista que defiende la estadidad para Puerto Rico. Así también el Presidente del Partido Independentista Puertorriqueño y Ex Senador, Rubén Berríos Martínez, quien estuvo un año en un campamento de desobediencia civil en la zona de tiro de Vieques y quién en el 1971 encabezó otro campamento en Culebra, de donde la Marina eventualmente salió. Hoy se encuentran los tres dentro de la zona restringida por la Marina tratando de impedir los bombardeos y honrando así su patria.

La seriedad del reclamo de Puerto Rico contra la Marina es muy grave. La injusticia, la inmoralidad de la presencia de la Marina en Vieques es tal que las iglesias de Puerto Rico, católicas y protestantes, se unieron en una coalición religiosa por Vieques. Esta coalición participó con campamentos en la zona de tiro durante el 1999 hasta mayo de 2000. Organizó una marcha ecuménica que probablemente haya sido uno de los actos públicos de más asistencia. También continúa mostrando su respaldo a la causa de Vieques al convocar a la concentración y marcha frente al capitolio que se efectuó ayer, 26 de abril de 2001.

Todos estos eventos son evidencia clara y contundente de un hecho irrefutable: Puerto Rico ha creado una conciencia nacional. Esta nación lucha por su sobre vivencia, lucha por las causas importantes con firmeza, persistencia, con valentía y pacíficamente, por lo cual debemos sentirnos orgullosos de nosotros mismos.

¿Cuál ha sido la respuesta de los Estados Unidos ante el reclamo puertorriqueño?: la típica respuesta de una metrópoli imperial a una colonia, territorio o pertenencia sobre la cual tiene autoridad política y militar. Hemos observado cuán insensible, cuán caprichosa, cuán arrogante y prepotente puede ser el imperio. Estados Unidos nos ha contestado con una gama de respuestas que van desde hacer caso omiso a los múltiples reclamos hechos al Presidente de Estados Unidos para que suspenda las prácticas de la Marina en Vieques, fallar consistentemente en contra de los puertorriqueños en las cortes federales, encarcelar a los desobedientes civiles, hasta continuar el bombardeo de Vieques a sabiendas de la presencia de desobedientes civiles en la zona de impacto, poniendo en peligro la vida de estos.

Lester MacGrath
Seminario Evangélico de PR
Los puertorriqueños vivimos esta situación mirándola cada cual através de su propio cristal. Querámoslo o no, Vieques tiene sus raíces en las relaciones de Puerto Rico con los Estados Unidos. Así, que la mayor parte de los puertorriqueños miramos esta crisis a través del filtro de nuestra ideología, unos con fanatismo y otros con objetividad y honradez intelectual. Para muchos, se trata solamente de un asunto de salud, un asunto de protección ambiental, de moral y justicia. Estos no ven o no admiten que existe una relación entre el problema de Vieques y nuestra condición de colonia. Otros proclaman que existe una relación con el status, pero alegan que se debe a una falta de poderes en el gobierno federal y que el conflicto se hubiese resuelto si tuviésemos representación política en el Congreso Norteamericano.

Los independentistas creemos que el problema de Vieques tiene su raíz en la situación colonial de Puerto Rico. La misma Marina que bombardeó San Juan y luego desembarcó por Guánica en 1898 es la que ha dominado, timoneado y dirigido a su conveniencia la relación de Puerto Rico con Estados Unidos durante el pasado siglo. También es la que ahora bombardea Vieques en contra de la voluntad de la inmensa mayoría del Pueblo de Puerto Rico. La desgraciada muerte de David Sanes fue la gota que le colmó la copa a los viequenses, le abrió los ojos al resto de Puerto Rico y ha sido el agente catalítico para la unión e identificación nacional puertorriqueña.

No tenemos una bola de cristal que nos diga los detalles de cómo se resolverá lo de Vieques. Sólo tenemos la certeza de que en esta guerra pacífica Puerto Rico vencerá